¿Qué son las rosas liofilizadas y cómo se consiguen?

rosas liofilizadas

 

En muchas ocasiones en Vanity Flor te hemos hablado de las rosas preservadas, que al igual que las plantas normales, son productos completamente naturales que han sido sometidos a un proceso de conservación destinado a mantener su belleza por largos periodos de tiempo sin necesitar apenas mantenimiento, es decir, sin luz ni agua.

Cuando nos referimos a rosas o flores preservadas, a veces también se utilizan otros términos, como rosas liofilizadas o eternas. Es importante señalar que las flores liofilizadas no son exactamente lo mismo que las flores preservadas, ya que el proceso de preservación no es el mismo, pues la liofilización mantiene la humedad y la flexibilidad de las flores.

Estos productos, cada vez más populares para la decoración de interiores, se han puesto de moda en muchos países del mundo, especialmente en Europa, y por supuesto en España. Así que hoy vamos a aclarar todas las dudas sobre las rosas liofilizadas y cómo se consiguen.

 

¿QUÉ ES LA LIOFILIZACIÓN?

La liofilización es una forma de secar algo que minimiza el daño a su estructura interna. Como es una forma de secado relativamente difícil y cara, se usa solo con materiales que son sensibles al calor y tienen estructuras internas delicadas además de un valor importante. Una de las únicas sustancias que no pueden conservarse eficazmente por liofilización son las células de los mamíferos, que son demasiado frágiles.

El método preferido de conservación en la industria biotecnológica es la liofilización, y se utiliza regularmente para conservar vacunas, productos farmacéuticos y otras proteínas. La liofilización también se utiliza para conservar productos alimenticios especiales, eliminando la necesidad de refrigeración.

Por ejemplo, los alimentos liofilizados son consumidos por alpinistas, militares y astronautas. Los botánicos utilizan la liofilización para conservar muestras de flores de forma indefinida. Y los floristas utilizan este método para conservar las rosas como recién cortadas por mucho tiempo.

Como el proceso de liofilización elimina la mayor parte del agua de la muestra, los materiales liofilizados se vuelven muy absorbentes, y la simple adición de agua puede devolver la muestra a algo parecido a su estado original.

 

¿CÓMO SE CONSIGUEN LAS ROSAS LIOFILIZADAS?

 

rosas liofilizadas

 

La liofilización es un proceso para que las rosas frescas mantengan su forma natural y el color vibrante que tienen en la naturaleza. Existen otros métodos de conservación, pero no se pueden comparar en cuanto a la capacidad de producir un producto increíblemente fiel a la realidad.

El principio básico de la liofilización es la eliminación del agua de una rosa fresca. Esto se consigue mediante el uso de grandes máquinas, que producen un vacío en su interior que extrae el agua de las flores congeladas a -40ºC y convierte el agua en vapor que se recoge en forma de cristales de hielo en una cámara fría. Cuando dejan de aparecer esos cristales de hielo, unos 14 días después, significa que el proceso de liofilización ha terminado y se puede abrir la cámara de condensación y recoger las rosas.

Normalmente se rehidrata cada rosa antes de comenzar el proceso. Esto ayuda a recuperar la belleza natural de las flores para que luzcan lo mejor posible para el proceso de liofilización. También se utilizan tratamientos previos para mantener el color natural y abrir la estructura celular.

 

DIFERENCIAS ENTRE ROSAS LIOFILIZADAS Y ROSAS PRESERVADAS

Ya hemos explicado que aunque usemos el término “rosa preservada” para referirnos a las rosas que han sido tratadas para durar mucho tiempo, no es lo mismo una rosa liofilizada que una rosa preservada.

De hecho existen multitud de procesos de preservación, como el secado al aire libre, secar las flores en el microondas o con gel de sílice, o preservar las flores con cera. Pero el que obtiene resultados más semejantes a la liofilización es la preservación con glicerina. Con este método las rosas frescas cortadas se dejan en la solución de agua y glicerina, donde el agua de las flores se sustituye por la glicerina, lo que hace que la flor sea flexible y duradera.

Aunque tanto las rosas liofilizadas como las preservadas requieren cuidados mínimos y mantienen un aspecto vivo y natural durante mucho tiempo, la principal diferencia que tienen es el método y los instrumentos utilizados. Como hemos visto, el proceso de liofilización requiere de maquinaria específica (y bastante cara), mientras que la preservación con glicerina es más asequible.

Otra diferencia es que si la rosa liofilizada tiene demasiada humedad puede volver a su estado más o menos original. Por eso es mejor mantenerlas en cúpulas o en sus cajas originales.

La otra gran diferencia es que se asegura que las rosas preservadas se mantendrán como nuevas de seis meses a un año, en cambio la liofilización nos da rosas eternas que pueden durar hasta 5 años.

Así que como has visto las rosas liofilizadas no son meras rosas preservadas, por algo también se les llama eternas. Visita nuestra tienda donde puedes encontrar rosas liofilizadas en un montón de formas y colores.

 

 

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