Origen e historia de Sant Jordi: ¿Por qué se celebra?

 

El próximo 23 de abril se celebra la festividad de Sant Jordi en Cataluña, el patrón de la región. Una leyenda que es común también a mucho países de Europa, como Portugal, Inglaterra o Grecia. En Cataluña se celebra junto con el Día Internacional del Libro, convirtiendo esta fecha en una jornada festiva muy romántica tanto para hombres como para mujeres. De hecho, más importante para los catalanes que la celebración de San Valentín. Siendo costumbre que los hombres regalen a las mujeres una rosa de Sant Jordi y ellas les regalen a ellos un libro. Por eso, todos salen a la calle para cumplir con la tradición. Pero, ¿sabes cuál es el origen de la rosa de Sant Jordi? ¿Conoces la historia y por qué se celebra en Cataluña?

 

 


¿Quién era Sant Jordi?


 

historia de Sant Jordi

 

Sant Jordi se celebra el 23 de abril en honor al caballero Jordi que murió en el año 303. El caballero había nacido en Capadocia (Turquía) y se encontraba a las ordenes de Diocleciano, pero se negó a seguir la orden de perseguir a los cristianos, por lo que sería torturado y condenado a muerte. Siendo canonizado por el Papa Gelasio I en el año 494.

Esta es la base real de la historia de Sant Jordi, pero lo cierto es que, con el paso de los años, la veneración por su figura y su difusión por Europa, dieron lugar a la aparición de numerosos detalles fantásticos que irían alimentando la leyenda que hoy conocemos.

 

 


La leyenda de Sant Jordi


 

historia de Sant Jordi

 

La leyenda cuenta que Sant Jordi era un caballero que salvó a la población de Montblanc de un terrible dragón que llevaba mucho tiempo atemorizando a sus habitantes. Para poder contenerlo, los vecinos de Montblanc empezaron a darle animales, pero al acabarse, comenzaron a celebrar un sorteo cada cierto tiempo para elegir a aquel que sería devorado por el monstruo como sacrificio para salvar al resto. Para saber quiénes serían las víctimas se escribían los nombre de todos los habitantes en unos pequeños papeles que se introducían en un gran perol, incluyéndose también los nombres de los reyes.

La cuestión es que en una de estas ocasiones la elegida fue la hija del rey. Pese a las súplicas de su padre, la joven de marchó para cumplir con su misión. Mientras la pobre muchacha caminaba hacia su terrible destino, aparecería el caballero Sant Jordi, que se enfrentaría al dragón y la salvaría.

El dragón se sometió al caballero, que o ató del cuello al cinturón de la princesa. La joven tomó el extremo y llevó al monstruo hasta las puertas de la ciudad. Se dice que allí el caballero le clavó su espada en el corazón y que de la herida brotó la sangre de la bestia, de donde surgió un rosal de flores rojas, del que cortó una para entregársela a la princesa. De ahí que hoy sea costumbre regalar una rosa roja en Sant Jordi. Algunos creen que después de esto, la princesa le escribió un poema de amor al caballero. Por esta razón, el Día de Sant Jordi está considerado como el Día de los Enamorados en Cataluña.

La gesta del caballero y el dragón comenzó a popularizarse en toda Europa hacia el siglo IX bajo el nombre de la «Leyenda áurea» y sería recogida en 1264 por el arzobispo de Génova, Iacopo da Varazze, conocido como Iacobus de Voragine, en su obra «Legenda sanctorum». Aunque en la versión que se cuenta en este libro, la historia tenía com escenario a Libia. También hay otras versiones que dicen que los habitantes de Montblanc no se sacrificaban, sino que los elegidos debína llevarle un cordero al dragón, o que el nombre de los integrantes de la familia real nunca formaban parte del sorteo. En cualquier caso la base de la leyenda es siempre la misma, incluso en otros países de Europa en los que también se celebra.

 

 


El origen de la celebración de Sant Jordi en Cataluña


 

historia de Sant Jordi

 

Aunque ya existía cierta devoción hacia la figura del caballero en el siglo VIII, el culto a Sant Jordi no comenzaría a extenderse en los Países Catalanes hasta bien entrada la Edad Media. En ambas vertientes de los Pirineos iría proliferando la devoción por la figura de Sant Jordi.

A comienzos del siglo XI, el santo empieza a tener condición de patronazgo real gracias a los monarcas aragoneses. Se dice que en el año 1096, cuando el rey aragonés Pedro se encontraba librando la cruenta batalla de Alcoraz (Huesca), apareció Sant Jordi, lo que resultó decisivo para el resultado. Desde aquel momento, los reyes de Aragón lo tomaron como santo de referencia.

Pero no sería hasta mediados del siglo XV cuando se convertiría en el patrón oficial de Cataluña y la fiesta no empezaría a celebrarse hasta el siglo XVI. Sant Jordi se convirtió en una fiesta de precepto por primera vez en el año 1436, cuando la propuesta fue formulada ante las Cortes Catalanas, haciéndose efectiva en el año 1456.

 

historia de Sant Jordi

 

Eso sí, hasta el siglo XIX no tuvo mucha repercusión ni se celebraba con especial intensidad. Fue con la aparición del movimiento cultural y político de la Reinaxença cuando Sant Jordi fue instaurado como la diada patriótica, cultural y cívica más celebrada de la comunidad de Cataluña.

 


La celebración de Sant Jordi en la actualidad


 

historia de Sant Jordi

 

Hoy en día, Sant Jordi es una de las festividades más originales y más esperadas por los catalanes de todo el año.  Está declarada como Fiesta Nacional de Cataluña por la Generalitat, pero se trata de un día laborable para los trabajadores y lectivo para los estudiantes. Una celebración de marcado carácter popular en la que la cultura se combina con el romanticismo. Y es que, además de ser el día más especial para los enamorados en Cataluña, es también una forma de reivindicación de la cultura de la región.  Por eso, muchos balcones de engalanan con la bandera de Cataluña y se organizan actividades humanitarias para recuadar fondos para escuelas.

Eso sí, todos los pueblos y ciudades de la región y especialmente las capitales, Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona se convierten durante esta jornada en una gran librería-floristería al aire libre a la que acuden miles de personas.

Las calles se llenan de gente que pasea entre los puestos de rosas y libros buscando el regalo perfecto no solamente para su pareja o para la mujer a la que aman, sino también para los familiares y amigos, a los que quieren demostrar su cariño. A la caza de los clásicos o de las novedades editoriales que han salido en los últimos meses mientras disfrutan del agradable aroma de las rosas, que lo impregan todo. Un día que muchos autores consagrados también aprovechan  para hacer firmas de ejemplares.

Pero, aunque esto es algo habitual en todas las localidades de cataluña, es en las Ramblas de Barcelona donde el evento alcanza su máxima expresión. Donde además de los típicos puestos de flores que están instalados durante todo el año, se colocan también otros temporales. Las librerías cercanas también se llenan y abren incluso cuando el 23 de abril cae en domingo.

 

historia de Sant Jordi

 

Pero además, en el Palacio de la Generalitat, en Barcelona, se celebra una joranda de puertas abiertas. Dentro de la galería noble se instalan también diverosos tenderetes de carácter benéfico donde es posible comprar rosas para Sant Jordi. Además, se celebra un concierto de música y de una amplia variedad de actividades que la institución organiza, además de la misa en la capilla de Sant Jordi y de la bendición de rosas que tiene lugar en el interior del patio gótico del edificio. Además, en los colegios es habitual hacer Juegos Florales y actividades en los que la palabra impresa y recitada juega un papel protagonista.

 

historia de Sant Jordi

 

Por otro lado, debes saber que, debido a que la leyenda de Sant Jordi se ubica en la pequeña población de Montblanc, ha hecho que desde el año 1987, los habitantes de la localidad celebre una Semana Medieval en honor a la figura de Sant Jordi, siendo el momento más importante de la celebración la representación teatral de la leyenda del caballero y héroe que salvó a la princesa.

 


¿Por qué es costumbre regalar una rosa en Sant Jordi?


 

 

En el lenguaje de las flores, la rosa es símbolo de feminidad y el rojo de la pasión. Por eso, la rosa de Sant Jordi mezcla ambos elementos. Siendo actualmente la auténtica protagonista de la festividad. Tanto es así que la producción nacional no resulta suficiente para atender la demanda y las floristerías necesitan importar rosas de otros países para las ventas de este día. Se calcula que cada años e venden más de 6 millones de rosas en toda Cataluña. Lo que equivale al 40% del total de las rosas que se venden a lo largo de todo el año.

Se sabe que en el siglo XV ya se celebraba una feria de rosas en el Palacio de la Generalitat de Barcelona durante este día, a la que acudía sobre todo las parejas de novios y esposos, y los jóvenes en general. Por eso, todo apunta a que la costumbre de regalar una rosa en Sant Jordi viene de esta feria. Aunque no era tan habitual como ahora. Fue la Mancoomunidad la que popularizó la tradición de regalar rosas en el año 1914.

En Vanity Flor nos encanta la tradición y, por eso, hemos creado una sección en nuestro catálogo exclusivamente para las rosas de Sant Jordi, con las que puedes obsequiar a tus seres queridos en un día tan especial. De esta forma, tanto si no tienes tiempo de ir a comprarla como si te encuentras fuera de Cataluña o es la otra persona la que está lejos, podrás seguir con la tradición. Seguro que a esa persona le hace mucha ilusión recibir tu rosa de Sant Jordi a domicilio.

Realizamos envíos de flores a domicilio en Barcelona, Girona, Lleida, Tarragona y a cualquier localidad de España. Con entregas urgentes en el mismo día si haces tu pedido antes de las 15 H de lunes a viernes.

 

 


¿Por qué es costumbre regalar un libro en Sant Jordi?


 

historia de Sant Jordi

 

Aunque la costumbre de regalar una rosa ya empezó a fraguarse en el siglo XV, la del libro todavía tardaría bastante en llegar. Su origen se remonta a la década de los 20 del siglo XX, cuando el escritor valenciano Vicente Clavel y Andrés, que dirigía la editorial Cervantes, propuso hacer una fiesta para promover la venta de libros en Cataluña a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona y el Gremio de editores y Libreros. La fecha que se eligió para ello fue el 7 de cotubre de 1927.

Dos años más tarde, mientras se celebraba la Exposición Internacional de Barcelona, los libreros de la capital salieron a la calle y la iniciativa tuvo tanto éxito que decidieron cambiar la fecha al 23 de abril, coincidiendo con la muerte de Miguel de Cervantes y de William Shakespeare.

Gracias a esta celebración, se consiguió dar un fuerte impulso a la producción y comercialización del libro en Cataluña. Esencia que se mantuvo incluso durante la Guerra Civil y que ha llegado hasta nustros días. Tal ha sido la trascendencia de la festividad de Sant Jordi en la región que la UNESCO declaró el 23 de abril como Dia Mundial del Libro y del Derecho de Autor en el año 1995.

 

¡Desde Vanity Flor os deseamos a todos un feliz Sant Jordi!

 

 

 

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